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ENVÍOS GRATIS EN PENÍNSULA, BALEARES Y PORTUGAL

Cristina Alba trabajando en su taller de bolsos y mochilas artesanales
¡Hola! Soy Cristina (la persona, las manos, la cabeza y, a veces, la que necesita tres cafés para arrancar).

Alba es mi segundo apellido, el de mi madre. Cuando tuve que decidir el nombre de este proyecto, no lo dudé ni un segundo. Quería que ella formara parte de esta aventura tan bonita.

 

Tengo 48 años y tengo la inmensa suerte de vivir entre Asturias y León, mis dos paraísos particulares. Durante años trabajé como ingeniera, una profesión vocacional que aún sigue dentro de mí y que me enseñó a ser meticulosa, constante y a valorar el trabajo bien hecho.

 

Pero un día, justo dos meses antes de que el mundo se detuviera por completo, tomé una decisión valiente (y un poco loca, para qué engañarnos): di un salto al vacío para crear mi propia marca de bolsos sostenibles. Ese momento de vértigo no lo olvidaré nunca. Había tardado años en atreverme a dar el paso... ¡y una pandemia mundial me lo truncaba! 🤦🏼‍♀️

De la incertidumbre al propósito

Comenzó siendo un pequeño sueño, con más ilusión que recursos. Desde entonces, ha sido un camino lleno de aprendizajes y retos. No te voy a mentir: hay días duros. Días en los que el cansancio pesa más que la inspiración, en los que las cifras no salen y en los que me he planteado parar y cerrar.

 

Pero entonces, recuerdo por qué empecé y el corazón se niega a rendirse.

 

Me niego porque creo profundamente en lo que hago. Este proyecto de reinvención personal no es solo un trabajo: es una forma de vivir, de crear con sentido y de conectar con personas como tú, que valoran lo auténtico y lo hecho con alma. Dejé atrás la seguridad de una carrera estable para lanzarme a lo desconocido con el corazón como brújula, y hoy, cada mochila que sale de mi taller es el resultado de ese salto al vacío.

Valores de la marca: Lo que mueve mis manos y mi máquina de coser

Aquí es donde la ingeniera meticulosa se da la mano con la artesana. En este taller hay unas reglas del juego muy claras para practicar un slow fashion real y honesto:

 

  • Ni clones, ni prisas (Ediciones muy limitadas): Odio cruzarme con alguien que lleva mi misma ropa, y sospecho que a ti te pasa igual. Por eso practico el "anti-clonaje": hago menos de 20 unidades por modelo. Trabajo de forma artesanal (yo y mi fiel máquina de coser) y actualizo mis colecciones solo 2 veces al año. Si buscas un bolso que tenga todo el mundo, ¡este no es tu sitio!

  • Mi superpoder: Rescatar tejidos del olvido: La forma más sostenible de crear es aprovechar lo que ya existe. Soy una especie de "heroína de los retales"; la inmensa mayoría de mis materiales son tejidos de muestrarios, finales de pieza y tejidos técnicos de distribuidores que acabarían en la basura o en incineradoras. Al darles una segunda vida, fomento la economía circular y evito la contaminación. ¡Basura para la gran industria, tesoro para nosotras!

  • Barrio y kilómetro cero (o casi): Me gusta ponerle cara a la gente que me vende las telas. Todas mis materias primas vienen de pequeños comercios de barrio y proveedores nacionales. Soy consciente que me sale más caro que traer un contenedor desde el otro lado del mundo, pero prefiero evitar ese transporte transoceánico y apoyar a quienes, como yo, luchan por sacar su negocio adelante. Si mi vecino crece, yo también.

  • Diseño que te escucha (y resiste tu ritmo): Pienso cada mochila con muchísimo mimo, escuchando lo que me contáis. Vuestras ideas y lo que necesitáis en el día a día me ayudan a crear piezas que no solo son preciosas, sino útiles, cómodas y resistentes. No quiero que me compres un bolso cada mes; quiero que te acompañe durante años.

 

Por eso siempre digo que Cristina Alba no solo soy yo. Somos muchas personas (desde el de la tienda de telas hasta tú, que me lees) las que con cariño formamos parte de esta aventura.

 

Gracias por estar aquí, por apoyar otra forma de crear y consumir moda ética, y por valorar lo auténtico. Esta historia también es la tuya.

 

Cada pieza, una elección: por lo local, por lo justo, por lo que de verdad importa.

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